Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El daño hecho no tiene remedio.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
La gloria del amante es la persona amada.
Entre pillos anda el juego.
El día nunca retrocede de nuevo.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Hoy no se fía, mañana sí.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Donde no hay, pon y encontrarás.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
La fe infundada en la autoridad no es fe
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El parir y amasar siempre empezar.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Cada pardal a su espigal.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Va para atrás como el cangrejo.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El buen vino, venta trae consigo.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Más haces callando que gritando.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Hablar poquito, y mear clarito.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
A cada santo le llega su día.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Todo lo que no se da, se pierde.