Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Cebada granada, a ocho días segada.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Decir, me pesó; callar, no.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Hay que leerle la cartilla.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
A lo que se quiere bien, se castiga.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Fiebres otoñales, largas o mortales.
El que no está contra ti, está contigo.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
La soga, tras el caldero.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Al loco y al toro, dale corro.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Nunca viene una desgracia sola.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Ayúdate y te ayudaré.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
A gran arroyo, pasar postrero.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.