Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Con el ingrato, no tengas trato.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Más tira coño que soga.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
De lo perdido, lo que aparezca.
Cual andamos, tal medramos.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El que tiene boca, se equivoca.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Cada perro, con su hueso.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Cada fracaso nos hace más listos.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Borrego al camión, duro a la montera.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El amor todo lo vence.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.