¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Te paso la pala diego
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Burro adornado, busca mercado.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Juez airado, injusto el fallo.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Al que feo ama, bonita le parece.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Esto huele a cuerno quemado.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Ama profunda y apasionadamente.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Indios y burros, todos son unos.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Juntos en las duras y en las maduras.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Para conservar amistad, pared en medio.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Dar palos de ciego.