Hay que dar para recibir.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Ama de cura, puta segura.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
El que come tierra, carga su terrón.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Llevar adarga para viivir vida larga.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Oir a todos, creer a pocos.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
A burlas, burlas agudas.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Cual es el rey, tal es la grey.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Es más puta que una gallina.
Caro compró el que rogó.
El que apura su vida, apura su muerte.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.