De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
El casado casa quiere.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El que rompe, paga.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Con el amor está el temor
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Del lobo un pelo.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Estar como las putas en cuaresma.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Indios y burros, todos son unos.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Nada complicado da buen resultado.
Como la espada, así la vaina.
Más vale dar que la carga llevar.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.