Padre diestro, el mejor maestro.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Dios castiga sin palo ni piedra
El ocio es el padre de todos los vicios.
El movimiento se demuestra andando.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Hombre avisado, medio salvado
Berzas en enero, saben como carnero.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Le dan la mano y se toma el pie.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Gente de montaña, gente de maña.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Gallina que canta, de poner viene.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
A consejo de ruin, campana de madera.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Vale más tener que no desear.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Cada raposa mira por su cola.
De una espina, nace una rosa.
Los cementerios están llenos de valientes.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
La esperanza mantiene.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
A mala leña un buen brazado.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.