Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
El que más chifle, capador.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Cada gusto cuesta un susto.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Agrada y te agradarán.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que a feo ama, bonito lo ve.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Bueno de asar, duro de pelar.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Can que mucho lame, saca sangre.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Saber es poder.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.