Al desdén con el desdén.
La gente discreta, no suelta la jeta.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
El que más chifle, capador.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Dan el ala para comerse la pechuga.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El perro con rabia, de su amo traba.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Ese no es santo de mi devoción.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Cuidado, que el diablo es puerco.
De lo bendito, poquito.
La puerca tira del tapón
La fuerza vence, la razón convence.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
El buen traje encubre el mal linaje.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El interés tiene pies y yo también.
La fe no tiene miedo.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Donde manda el amo se ata la burra.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
Mejor precavido, que arrepentido.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.