Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
A batallas de amor, campo de plumas.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Ir por lana y volver trasquilado.
Le salió el tiro por la culata.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
A la fuerza ahorcan.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Brilla por su ausencia.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
La que da beso da d'eso.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
La mala costurera, larga la hebra.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Amar y saber, todo no puede ser.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
A burra nueva, cincha amarilla.
Humo de hogar no empaña el cielo.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
El cebo oculta el anzuelo.
A caracoles picantes, vino abundante.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.