Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El arbolito desde chiquito.
De petaca ajena, la mano se llena.
El relajo es dulce después del trabajo.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
La paciencia es la llave del paraíso.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
No hay secreto si tres lo saben.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Ramal y bozal, para el animal.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Ser lento en dar es como negar.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Lo que está por pasar pasará.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
La confianza mató a su amo.
Una vez al año, y ésa con daño.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
El perro hambriento no teme al león.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Lo barato cuesta caro
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Los hijos son lo que la madre quiere.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.