El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Buey que rumia, nada le duele.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El que asno nace, asno se queda.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
De pena murió un burro en Cartagena.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Libro prestado, libro perdido.
Lo que sea que suene.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Las cosas se parecen a sus dueños.
El que avisa no es traidor.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Buen amigo es el dinero.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Saber más que Merlín.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Palabras de santo, uñas de gato.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Bonitas palabras al más listo engañan.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.