El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Cuantos más seamos, más reiremos.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Es mejor sudar que temblar
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
El llanto alivia el quebranto.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Gana poco, pero gana siempre.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Donde aprietan, no chorrea.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Me doblo pero no me quiebro.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Dinero guardado, barco amarrado.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El buen vino, venta trae consigo.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
En amores, los que huyen son vencedores.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.