Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
No hay hombre sin hombres.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Paciencia piojo que la noche es larga.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
El que ríe el último, ríe mejor.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
No es bueno quien cree malos a los demas.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Al mal paso, darle prisa.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
La marcha instruye al asno.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Casa revuelta, huéspedes espera.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Una palabra deja caer una casa.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Son como uña y mugre.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
A candil muerto, todo es prieto.
Siempre ayuda la verdad.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Después de la resaca viene la pleamar.