En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
La lengua es el castigo del cuerpo.
El que no ayuda, estorba.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Hijo ajeno, candela en el seno.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Gallo fino no extraña gallinero.
Las damas al desdén , parecen bien.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Dichosos los ojos que te ven.
Más puede Dios que el diablo.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Buena crianza no pierde punto.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Los burros prefieren la paja al oro.
El que está en pié, mire no caiga.
El hablar bien, poco cuesta.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
A mi, mis timbres.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Bella por fuera, triste por dentro
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Un protector es como un manto.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Quien primero viene, primero tiene.
Ojo que no ve, hombre que no cree.