El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
El buen alimento cría entendimiento.
Rey determinado no ha menester consejo.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Bella por fuera, triste por dentro
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Me importa un comino.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
A medida del santo son las cortinas.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Estas más puesto que un calcetín.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
A veces perdiendo se gana.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Mujer precavida vale por dos.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Burro apeado no salta vallado.
Desvestir un santo para vestir otro.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Caer para levantarse, no es caer.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Levantarse con el pie izquierdo.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
A mamar, todos nacen sabiendo.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Mucho saber, menos ignorar es.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
La gente agradecida es gente bien nacida.