De bien en mejor.
¿Mirón y errarla?.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Amores y dolores quitan el sueño.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Boca con boca se desboca.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Nadie se muere un minuto antes.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Los problemas nunca vienen solos.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Hay que poner tierra de por medio.
La verdadera amistad es inmortal.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Hacer de tripas corazón.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Después del gusto, que venga el susto.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Puso pies en polvorosa.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.