Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El borriquito delante, para que no se espante.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El sol de Marzo, da con el mazo.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Un suspiro es poco alivio.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Buena razón quita cuestión.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Obra acabada venta aguarda.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
La ignorancia es madre de la admiración.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Las damas al desdén , parecen bien.
La práctica vale más que la gramática.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Buena olla y mal testamento.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
A gran solicitud, gran ingratitud.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Saber más que Merlín.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
A mala lluvia, buen paraguas.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.