Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A gran salto, gran quebranto.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Canción de la transición.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Buen oficio es no tener ninguno.
El empezar es el comienzo del acabar.
A pan duro, diente agudo.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Harto da quien da lo que tiene.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Entre amigos no hay cumplidos.
Para atrás ni para coger impulso.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Nadie toma lo que no le dan.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Juramento, juro y miento.