Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A más vivir, más sufrir.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Lo que es igual, no es trampa.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Quien virtudes siembra, fama siega.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
En la necesidad se conoce la amistad.
Al tonto se le conoce pronto.
El buen libro de las penas es alivio.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Bien guardar no es poco ganar.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
La buena cena, temprano suena.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Por pedir, nada se pierde.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Al malo, lo mejora el palo.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Un amigo vale cien parientes
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Pocas palabra y muchos hechos.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.