Dios da, nunca vende.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Febrero, rato malo y rato bueno.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Una manzana roja invita piedras.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Querer matar dos moscas de un golpe
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Hay que sufrir para merecer.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Roer siempre el mismo hueso
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
La risa hace buena sangre
El mundo critica, pero no mantiene.
Acometer hace vencer.
Obra bien empezada, medio acabada.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.