¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Entender lo bello significa poseerlo
A buenas horas, mangas verdes
Ahora adulador, mañana traidor.
El amor no quiere consejo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Hacer algo de cayetano.
Ganar, poco vale sin guardar.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
La avaricia rompe el saco.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
La prisa será tardar.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
A misa temprano nunca va el amo.
A manos frías, corazón ardiente.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Mucho tocado y poco lixo.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Puta en ventana, mala mañana.
El vino abre el camino.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
La intención hace la acción
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.