Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A padre ahorrador, hijo gastador.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
El interés dueño del mundo es.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Vísteme despacio que tengo prisa.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
El que guarda, halla.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Socorro tardío, socorro baldío.
Si un árbol cae, plantas otro.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
No falta de que reirse.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
El loco, por la pena es cuerdo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Hablara yo para mañana.
Sol puesto, obrero suelto.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.