Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Calumnia, que algo queda.
Abril concluido, invierno ido.
Con el amor está el temor
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
La unión hace fuerza.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Las cosas lo que parecen.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
La ignorancia es muy atrevida.
Pocas palabras son mejor.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Amar sin padecer, no puede ser.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Casarse bajo el palo de la escoba
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Sigue los impulsos de tu corazón
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Del mirar nace el desear.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.