Quien más tiene, menos suelta.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Primero, pensar y después, hablar.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Nunca te apures para que dures.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Real ahorrado, real ganado.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Hombre prevenido vale por dos.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Enójate pero no pegues.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Más vale despedirse que ser despedido.
No hay altanería que no amanece caída.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Lo que va viene.
La lengua queda y los ojos listos.
Buena crianza no pierde punto.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El trabajo duro purifica el espíritu.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La buena ropa abre todas las puertas.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
En la tardanza está el peligro.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
No hagas mal y no habrás miedo.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada