Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
O faja o caja.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Como es el padre, así es el hijo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
El que no sabe, es como el que no ve.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Padres viejos, hijos huérfanos.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
La boda de los pobres, toda es voces.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Pan con sudor, sabe mejor.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Pintada en los WC.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Más perdido que un moco en una oreja.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
En casa pobre, pocos cuentos.
Quien hace, aplace.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Ajo hervido, ajo perdido.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Justicia y no por mi casa.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Hacer de su capa un sayo.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El mal llama al mal.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.