Las mujeres quieren ser rogadas.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Quien madruga ojeras tiene.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Plata de cura, ni luce ni dura.
No busques donde no hay.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Casa en canto, y viña en pago.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
De lejos parecen y de cerca son.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
El borracho fino, después del dulce, vino.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
A calza corta, agujeta larga.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
El de las piedras hace pan.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
La lluvia viene después de los bosques.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Una copa a las once, son once a la una.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Fíate del santo y no le prendas vela.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Quien vende barato vende doblado.
De casta le viene al galgo.
En verano hasta el más seco suda.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.