A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Con los descuidados, medran los abogados.
De dos males, elige el menor.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
En Octubre, de la sombra huye.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Haz el mal y guárdate.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
El buen hijo a su casa vuelve.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Cuanto más alto se sube, más grande es la caída.
Abre la boca que te va la sopa.