Al asno lerdo, arriero loco.
Al último siempre le muerde el perro.
No hay curva mala pasándola despacio.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Cuentas viejas líos y quejas.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
No me gusta el chisme pero me entretiene.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Una ola nunca viene sola.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Si quieres que te siga el perro dale pan
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Donde entra beber, sale saber.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Un protector es como un manto.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Reyes y mujeres no agradecen.