No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Quien come aprisa, come mal.
Haz favores y tendrás enemigos.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Pájaro que huye, no hace daño.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Quien roba una vez, roba diez.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
Con la muerte todo se acaba.
Entendido y anotado.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Los pies van donde va el corazón
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Cada cosa nace para su semejante.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
El que no chilla, no mama.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Pueblo chiquito, campana grande.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
No escupas contra el viento.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Si las paredes hablaran.
El que mucho habla, mucho yerra.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Gozo que no se comunica, se achica.