La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Bien juega quien mira.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Guerra avisada no mata soldado.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
De aquí a cien años, todos calvos.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
El agua arruina el puente y el vino la mente
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Los celos son malos consejeros.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Por unas saludes, no te desnudes.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
La ocasión es la madre de la tentación.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Con putas y bretones pocas razones.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Si vives de fiado, vives señalado.
Ande o no ande, caballo grande.
Jamás digas: nunca jamás.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Grano a grano, se llena el granero.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Quien miente, pronto se arrepiente.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
En la cancha se ven los gallos.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.