Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Gran calma, señal de agua.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Casa de muchos, casa de sucios.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
No hay mejor condimento que el hambre.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
En Mayo crece el tallo.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Ir de trapillo.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Ante Dios, todos somos iguales.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
De buen chaparrón, buen remojón.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Bien convida, quien prestó bebe.
De una espina, nace una rosa.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Sol y lluvia es el tiempo de Octubre.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Quien mal cae, mal yace.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Le dan la mano, y se coge el codo.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
El ladrón no roba jamás una campana.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A brutos da el juego.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres