Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Fía poco y en muy pocos.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Los cementerios están llenos de valientes.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Mal apaña quien no engaña.
El que apura su vida, apura su muerte.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Los celos son el gusano del amor.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Niebla en verano, norte en la mano.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Amor no quita conocimiento.
Sin sal, todo sabe mal.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.