De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
A cazuela chica, cucharadica.
Zurcir bien es más que tejer.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Bondad con hermosura, poco dura.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Bolsa llena, quita las penas.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
No coma cuento coma carne.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Callen barbas y hablen cartas.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Hay que dar el todo por el todo.
Dios nos coja confesados.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Dar gusto da gusto.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
El de las piedras hace pan.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
La sagre es más espesa que el agua.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
No es lo mismo atrás que en ancas.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El que la sigue la consigue.
Hacer algo muy en los cinco casos.