Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Conozco al viajero, por las maletas.
No es oro todo lo que reluce.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Saber es poder.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Cartas cantan.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Se oye mal pero descansa el animal.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
No dejar títere con cabeza.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Más claro no canta un gallo.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cada cosa tiene su precio.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A escote, no hay nada caro.
A saya blanca, ribete negro.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
La gala del estudiante, en cuello y guante.