Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Más vale sudar que estornudar.
A cada puerta, su dueña.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Yegua cansada, prado halla.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Hablando se entienden los blancos.
Buey viejo asienta bien el paso.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
A buen bocado, buen grito.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Pase mayo, y pase pardo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Caldera observada no hierve jamás.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Cuando el río suena es porque piedras trae
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Donde humo sale, fuego hay.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.