¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El aburrimiento es una desgracia
Inflama más la comida que las musas
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Contra la gota, ni gota.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Fraile convidado echa el paso largo.
Allá va la lengua do duele la muela.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
A la gallina no le pesan sus plumas.
El perro que raspa,no muerde.
Casarse bajo el palo de la escoba
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Entre amigos no hay cumplidos.
Quien no se arriesga no cruza el río
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
A otro perro con ese hueso.
Quien guarda valores, padece temores.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Ayunar, o comer truchas.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Reniego de plática que acaban en daca.
La abundancia da arrogancia.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Mal duerme quien penas tiene.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.