A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Dar palos de ciego.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
El ave canta aunque la rama cruja.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Al son que me tocan bailo.
Ama y guarda.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La justicia tiene un largo brazo.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
La muerte, al pobre no se atreve.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Al malo, lo mejora el palo.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Al que feo ama, bonita le parece.
Buena olla y mal testamento.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Diste la mano y te agarraron el pie.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Pobreza no es vileza.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Sin precio no se han las mujeres.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Llenarle la cuenca a alguien.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.