No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
El vicio, saca la casa de quicio.
Más verga que el Trica programando.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El que fía, salió a cobrar.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Agárreme, que llevo prisa.
Donde aprietan, no chorrea.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Hacerse la boca agua.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
A mucho hablar, mucho errar.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Los celos son el amor propio de la carne
A la puta, el hijo la saca de duda.
A un asno, bastale una albarda.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Quien destaja no baraja.