Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Hacer callar es saber mandar.
Es más terco que una mula.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
A golpe de mar, pecho sereno.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
La Justicia entra por casa.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
A un bagazo, poco caso.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Ningún ladron quiere ser robado.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Ir de trapillo.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Peor es mascar lauchas
Amante atrevido, de la amada más querido.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Mal acaba quien mal anda.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Palabra dada, palabra sagrada.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cuenta errada, no vale nada.
El mal cobrador hace mal pagador.
Ir uno de infantería.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El que presta, a pedir se atiene.
Al fisgón cuando menos un trompón.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El muerto se asusta del degollado.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Mas mata la duda que el desengaño.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Dar en el clavo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Hablar más que lora mojada.