La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
El que se queja, sus males aleja.
Los celos ciegan la razón.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
El que algo teme, algo debe.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
El amor es el principio del bien y del mal
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Por la peana se adora al santo.
El que escucha su mal oye.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Del mal, el menos.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Renegad de viejo que no adivina.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Reyes y mujeres no agradecen.
Ruin señor, cría ruin servidor.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.