Lleno de pasión, vacío de razón.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Con el amor está el temor
No vale un ardite.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Quien te quiere, te aporrea.
Contra gustos no hay nada escrito.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
A la fuerza ahorcan.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que muda de amo, muda de hado.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hay amores que matan.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
La envidia acorta la vida.
Cada día olla, amarga el caldo.
El arma es enemiga de su dueño.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Al enemigo, ni agua.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Ese no es santo de mi devoción.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Que lo mate Dios que lo crió.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Demasiada alegría es dolorosa
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Reniego de plática que acaban en daca.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.