El buen vino en vaso chico.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Leche y vino, veneno fino.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Pajaro que comió, voló.
Llueve sobre mojado.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Querer matar dos moscas de un golpe
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Necio que sabe latín, doble rocín.
No todo es miel sobre hojuelas.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Te pido hojas y me traes ramas.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Suelo mojado, cajón seco.
Date prisa, pero no corras.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
A la vejez, cuernos de pez.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
En la duda, ten la lengua muda.
Enójate pero no pegues.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Dar al olvido.