El que bien ama, tarde olvida.
A ruin, ruin y medio.
Quien casa una hija, gana un hijo.
A caballo grande, grandes espuelas.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Los golpes hacen silencio.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Agárrate, que hay curvas.
El que pestañea pierde.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
De bien en mejor.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Grano a grano, se llena el granero.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Amor de gato se ve por el tejado.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Libro prestado, libro perdido.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Calles mojadas, cajón seco.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Frio, frio, como el agua del rio.
Hay de todo en la viña del Señor.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.