A ruin, ruin y medio.
Quien casa una hija, gana un hijo.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
A caballo grande, grandes espuelas.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
El que bien ama, tarde olvida.
Qué te crees la última chupada del Mango!
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Los golpes hacen silencio.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Agárrate, que hay curvas.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El que pestañea pierde.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
De bien en mejor.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Grano a grano, se llena el granero.
Amor de gato se ve por el tejado.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Libro prestado, libro perdido.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Frio, frio, como el agua del rio.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Calles mojadas, cajón seco.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Hay de todo en la viña del Señor.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.