Lo que más se quiere, presto se pierde.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
La noche es capa de pecadores.
Un ruin ido, otro venido.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Tinto con jamón es buena inyección.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Cuanto menos bulto más claridad.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Mujer precavida vale por dos.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Después del relámpago viene el trueno.
Aceptar un don, requiere discreción.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Piensa la araña que todos son de su maña.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.