Más corre un galgo que un podenco.
Dar una fría y otra caliente.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
La prudencia nunca yerra.
Hacerse la boca agua.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El que mucho promete, poco cumple.
A buen señor, buena demanda.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
El mono sabe el palo al que trepa.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
La muerte hace reflexionar.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A lo que no puede ser paciencia.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Por el color se vende el paño.
De los escarmentados nacen los avisados.
De buen chaparrón, buen remojón.
Sale más caro el candil que la vela.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Cada cual se cuelga lo que mata.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
A mi, mis timbres.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Hijo de tigre sale pintado.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Lo que sea que suene.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo