Le dan la mano y se toma el pie.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Del que jura, teme la impostura.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El que quiera honra, que la gane.
En la unión está la fuerza.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Hay confianzas que dan asco.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
La verguenza es último que se piedre.
O Corte o cortijo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Cada uno dice quién es.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Cada bota huele al vino que tiene.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Para alcanzar, porfiar.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
De los muertos no se hable sino bien.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Solo como Adán en el día de la madre
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Teta de noviciado.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Callar como puta tuerta.
Buena muerte es buena suerte.