Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Los casados, casa quieren.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Este se mete como Juan por su casa.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Vino mezclado, vino endiablado.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
A dos palabras tres porradas.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Maestre por maestre, seálo éste.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Depende de cómo caigan las cartas
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Primero es la camisa que el sayo.
El que guarda siempre encuentra.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Despacito y buena letra.
Es tiempo de vacas flacas
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Cada raposa mira por su cola.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Le dan la mano y se toma el pie.