Año nuevo vida nueva.
Dar de comer al diablo.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Pan y vino andan camino.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Hay que dar para recibir.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Del lobo un pelo.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Es más grande que un domingo sin paga.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
De dientes pa'fuera.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Hay más días que longanizas.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Callen barbas y hablen cartas.
La gota que derramó el vaso de agua.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Uva moscatel, no llega al tonel.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Mientras dura, vida y dulzura.
Una sola araña cien moscas apaña.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Vase la fiesta y resta la bestia.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Siempre la cuba huele a la uva.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.