Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Cuando te den, da.
Visitas, pocas y corticas.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Por los cuernos se agarra el toro.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
De día y con sol.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
A largos días, largos trabajos.
Razones sacan razones.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Hacer del san benito gala.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
A donde va la gente, va Vicente.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A buenos ocios, malos negocios.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Más obrar que hablar.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Boca abierta, dientes de oro.
Alegría amagada, candela apagada.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
No te fíes del sol de primavera.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Alegrías secretas, candela muerta.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Deuda pagada, otra empezada.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.